HOLA AMIGOS


Bienvenidos a mi blog. Este será un sitio dedicado a la raza que me apasiona, el cocker spaniel ingles, y en general a todos los perros, con raza o sin ella. Aquí iré colgando temas relacionados con ellos, con los cocker y todo aquello que me parezca interesante, sobre veterinaria, etología etc...

Encontrarás que algunos artículos sobre el cocker son un poco técnicos, pero la mayoría son para todos los públicos. ¡No te desanimes !


Agradecimiento:

Me gustaría agradecer a todas las personas que nos han ayudado, explicado y aguantado tantas y tantas cosas, y que han hecho que nuestra afición persista.

En especial a Pablo Termes, que nos abrió su casa de par en par y nos regaló jugosas tardes en su porche contando innumerables “batallitas de perros”. Suyas fueron nuestras dos primeras perras y suya es buena parte de culpa de nuestra afición. A Antonio Plaza y Alicia, también por su hospitalidad, su cercanía, y su inestimable ayuda cada vez que la hemos necesitado. También por dejarnos usar sus sementales, casi nada. Y a todos los criadores y propietarios que en algún momento, o en muchos, han respondido a nuestras dudas con amabilidad.

Y, por supuesto, a Rambo, Cibeles y Maripepa, a Chulapa y Chulapita, y a Trufa, como no, y a todos los perros con pedigrí o sin el, con raza o sin ella por ser tan geniales.

Muchas gracias


Te estaré muy agradecido si después me dejas tus impresiones en forma de comentario.

Espero que te guste y que vuelvas pronto.




lunes, 27 de febrero de 2017

CONCURSO FOTOGRÁFICO DEL KENNEL CLUB 2015



Aunque con un poco de retraso el Kennel Club publica los ganadores de su concurso fotográfico, concurso que como ya vimos el año pasado consta de distintas categorias que corresponden a otras tantas facetas de la vida del perro en la sociedad. Te recuerdo estas y pasamos a ver las fotos, que es lo mejor.
Las categorias son: Dogs at Play (perros jugando), Dogs at Work (perros trabajando), Portrait (retratos), I Love Because (lo quiero por...), Puppies (cachorros), Assistance Dogs and Dogs Charities (perros de asistencia y caridad), Man's Best Fiend (el mejor amigo del hombre) y Oldies (mayores). A continuación las ganadoras y finalistas de cada una de estas categorías este año, con la campeona absoluta (Overall Winner)

Si quieres volver a ver las fotos ganadoras del año pasado, haz click AQUÍ

Assistance Dogs and Dog Charities



 

Dogs at Play



 
Dogs at Work

GANADORA ABSOLUTA



I Love Dogs Because…



 
Man’s Best Friend




Oldies




Dog Portrait


 Puppies








LOS TIGRES DE JOEL REA

 
Si te sorprendieron los Perros Gigantes o los Perros Voladores de Joel Rea, no dejarán de dejarte boquiabierto estas obras de fabulosos tigres en unos preciosos escenarios oníricos.

Si quieres volver a ver los Perros Gigantes haz click AQUÍ 
Si quieres volver a ver los Perros Voladores haz click AQUÍ


















viernes, 24 de febrero de 2017

TU PERRO TE ESCUCHA

 
Una investigación afirma que los canes procesan el lenguaje humano de una forma muy parecida a la nuestra, prestando atención tanto al tono de la voz como a las palabras que decimos 


«Solo le falta hablar». «Le miro y parece que me entiende». Los dueños de perros pueden ser excesivamente entusiastas en cuanto a la inteligencia y capacidad de comprensión de sus mejores amigos, pero tienen algo de razón. Con toda seguridad sus canes no entienden todo lo que les dicen, pero pueden estar seguros de una cosa: su perro les escucha, con una atención muy parecida a la humana. De la misma manera que cuando nosotros escuchamos a otra persona frente a frente no solo estamos pendientes de sus palabras, sino también de otras características de ese discurso, como el tono emocional empleado, por ejemplo, los perros también diferencian y procesan diversos componentes de la voz humana. Esta es la conclusión a la que han llegado unos investigadores de la británica Universidad de Sussex y que han publicado en la revista Current Biology.


«Aunque no podemos decir cuánto o en qué manera los perros entienden lo que decimos, sí podemos decir que reaccionan tanto a la información verbal como a otra relacionada, y que estos componentes parecen ser procesados en diferentes áreas del cerebro del animal», dice Victoria Ratcliffe, de la Escuela de Psicología de Sussex.
Estudios previos han demostrado que los perros tienen sesgos hemisféricos -cerebro izquierdo contra derecho- cuando procesan la vocalización de sonidos de otros perros. Ratcliffe y sus colegas quisieron saber si los canes mostraban sesgos similares en respuesta a la información que se transmite en el lenguaje humano. Para ello, emitieron palabras desde cada lado del perro para que los sonidos entraran en cada uno de sus oídos al mismo tiempo y con la misma amplitud.


«La entrada por cada oído se transmite principalmente al hemisferio opuesto del cerebro», explica Ratcliffe. «Si un hemisferio está más especializado en el procesamiento de cierta información en el sonido, entonces esa información se percibe como proveniente del oído del lado opuesto», explica.
Si el perro se volvía hacia su izquierda, mostraba que la información en el sonido reproducido era escuchada de forma más destacada por el oído izquierdo, lo que sugiere que el hemisferio derecho está más especializado en el procesamiento de ese tipo de información.


Prestando atención

 

Los investigadores sí observaron sesgos generales en las respuestas de los perros a los aspectos particulares de la voz humana. Cuando escucharon comandos de una voz familiar en la que los componentes significativos de las palabras eran más evidentes, los perros mostraron un sesgo de procesamiento del hemisferio izquierdo, algo que indican girando a la derecha. Cuando la entonación o señales vocales relacionadas con el hablante eran exagerados, los perros mostraron un significativo sesgo del hemisferio derecho.
«Esto es particularmente interesante porque nuestros resultados sugieren que el tratamiento de los componentes del habla en el cerebro del perro se divide entre los dos hemisferios de una manera que es en realidad muy similar a la forma en que se separa en el cerebro humano», dicen los investigadores.


Por supuesto, esto no significa que los perros entiendan realmente todo lo que los seres humanos puedan decir, pero estos resultados «apoyan la idea de que nuestros compañeros caninos están prestando atención, no sólo a quiénes somos y cómo decimos las cosas, sino también a lo que decimos, dice Ratcliffe.
Esto supone una buena noticia para los dueños de perros que tienen la costumbre de «conversar» con ellos. Puede que no siempre puedan entenderles, pero tienen la seguridad de que, al menos, están escuchando..., lo que no es poco. 




Publicado en ABC

UN PERRO HA MUERTO; POR PABLO NERUDA


UN PERRO HA MUERTO

Mi perro ha muerto.
Lo enterré en el jardín
junto a una vieja máquina oxidada.
Allí, no más abajo,
ni más arriba,
se juntará conmigo alguna vez.
Ahora él ya se fue con su pelaje,
su mala educación, su nariz fría.
Y yo, materialista que no cree
en el celeste cielo prometido
para ningún humano,
para este perro o para todo perro
creo en el cielo, sí, creo en un cielo
donde yo no entraré, pero él me espera
ondulando su cola de abanico
para que yo al llegar tenga amistades.


Ay no diré la tristeza en la tierra
de no tenerlo más por compañero,
que para mí jamás fue un servidor.
Tuvo hacia mí la amistad de un erizo
que conservaba su soberanía,
la amistad de una estrella independiente
sin más intimidad que la precisa,
sin exageraciones:
no se trepaba sobre mi vestuario
llenándome de pelos o de sarna,
no se frotaba contra mi rodilla
como otros perros obsesos sexuales.


No, mi perro me miraba
dándome la atención que necesito,
la atención necesaria
para hacer comprender a un vanidoso
que siendo perro él,
con esos ojos, más puros que los míos,
perdía el tiempo, pero me miraba
con la mirada que me reservó
toda su dulce, su peluda vida,
su silenciosa vida,
cerca de mí, sin molestarme nunca,
y sin pedirme nada.
Ay cuántas veces quise tener cola
andando junto a él por las orillas
del mar, en el invierno de Isla Negra,
en la gran soledad: arriba el aire
traspasado de pájaros glaciales,
y mi perro brincando, hirsuto, lleno
de voltaje marino en movimiento:
mi perro vagabundo y olfatorio
enarbolando su cola dorada
frente a frente al Océano y su espuma.


Alegre, alegre, alegre
como los perros saben ser felices,
sin nada más, con el absolutismo
de la naturaleza descarada.
No hay adiós a mi perro que se ha muerto.
Y no hay ni hubo mentira entre nosotros.
Ya se fue y lo enterré, y eso era todo.


Pablo Neruda