HOLA AMIGOS


Bienvenidos a mi blog. Este será un sitio dedicado a la raza que me apasiona, el cocker spaniel ingles, y en general a todos los perros, con raza o sin ella. Aquí iré colgando temas relacionados con ellos, con los cocker y todo aquello que me parezca interesante, sobre veterinaria, etología etc...

Encontrarás que algunos artículos sobre el cocker son un poco técnicos, pero la mayoría son para todos los públicos. ¡No te desanimes !



Agradecimiento:

Me gustaría agradecer a todas las personas que nos han ayudado, explicado y aguantado tantas y tantas cosas, y que han hecho que nuestra afición persista.

En especial a Pablo Termes, que nos abrió su casa de par en par y nos regaló jugosas tardes en su porche contando innumerables “batallitas de perros”. Suyas fueron nuestras dos primeras perras y suya es buena parte de culpa de nuestra afición. A Antonio Plaza y Alicia, también por su hospitalidad, su cercanía, y su inestimable ayuda cada vez que la hemos necesitado. También por dejarnos usar sus sementales, casi nada. Y a todos los criadores y propietarios que en algún momento, o en muchos, han respondido a nuestras dudas con amabilidad.

Y, por supuesto, a Rambo, Cibeles y Maripepa, a Chulapa y Chulapita, y a Trufa, como no, y a todos los perros con pedigrí o sin el, con raza o sin ella por ser tan geniales.

Muchas gracias


Te estaré muy agradecido si después me dejas tus impresiones en forma de comentario.

Espero que te guste y que vuelvas pronto.



PARA LA REALIZACIÓN DE ESTE BLOG NINGÚN ANIMAL HA SIDO MALTRATADO




lunes, 23 de octubre de 2017

UN POCO DE HISTORIA: JOFIE, LA ASISTENTE CANINA DE SIGMOND FREUD


Sigmund Freud nació en la antigua Moravia (hoy Príbor, Checoslovaquia) el 6 de mayo de 1856. Padre del psicoanálisis muchos de sus coetáneos dirían que era una persona seca, rígida y adusta, pero cualquier perro puede ablandar hasta el corazón más temible.

Su acercamiento al mundo canino fue en su senectud y lo hizo a través de una serie de Chow Chow hasta el momento de su muerte.
En 1928, al poco de cumplir 72 años, apareció en su vida una cachorra de esta raza del norte de China, cuyo nombre fue Lün; aunque no fue su preferida sí es la que precedió y abrió el camino de su amor por estos perros.
De vacaciones en la Alta Baviera en una casa de campo en la frontera con los Alpes, Lün tuvo un fatal desenlace. La naturaleza de la cachorra era que pronto tuviera su primer celo, una amiga de la familia que debía volver a Viena convenció a la familia de que lo mejor para Lün era que pasara esa etapa en la ciudad mucho más tranquila y alejada de cualquier macho que la pudiera montar. Pero el día de la partida, en la estación de tren, la perrita se despistó entre la multitud de gente sin que se lograra encontrar su paradero. Cuatro días más tarde se encontró el cuerpo sin vida del can sobre una de las vías del ferrocarril. 


Los hijos de Freud no dejaron que la tristeza se apoderada del médico y fue su hija Anna quien le obsequió con la compañía de Jofie, la preferida. Su amor hacia ella le hizo que compartiera el consultorio junto a amigos y pacientes. Ella desempeñaba un papel protagonista dentro del estudio y Sigmund miraba fijamente la reacción de Jofie cuando aparecía un paciente. Muchas veces se ponía de pie antes de que Freud hubiera acabado la sesión terapéutica adelantándose a su finalización cosa que sorprendía siempre al médico.
Sigmund gustaba decir que los perros tenían una innata capacidad para discernir a aquellos que brindaban amor y los que “donaban” odio, cosa que para los humanos era algo imposible ya que eran propensos a confundir ambos sentimientos. 



En 1926 le confesó al periodista George S. Viereck que padecía un cáncer en la mandibula y de paso decir: “Prefiero la compañía de los animales a la compañía humana. Son más simples. No sufren de una persona dividida. El animal es cruel, salvaje pero jamás tiene la maldad del hombre civilizado. Ésta es la venganza contra las restricciones que esa sociedad les impone…Mucho más agradables son las emociones simples y directas de un perro al mover su cola o al ladrar expresando displacer. Las emociones del perro nos recuerdan a los héroes de la antigüedad. Tal vez sea esa la razón por la que inconscientemente damos a nuestros perros nombres de héroes como Aquiles o Héctor“.

Jofie murió de un ataque al corazón en 1937 ya que su salud coronaria era delicada y Freud y la familia tuvieron un duro duelo ya que fueron siete duros intensos años de estrecha relación. 


Inmediatamente le obsequiaron otro Chow Chow dorado a la que llamaron Lün II en honor a la primera perrita. Esta parte de la vida de Freud, aquejado de su cáncer, tuvo que pasarla en Londres. Tras la anexión de Austria por parte de la Alemania nazi la familia tuvo que partir hacia Gran Bretaña y Lün II también les acompañó.
Durante seis meses debió soportar una cuarentena aplicada a su perrita. En esa época los animales que arribaban desde otro país (hoy también es algo difícil para entrar en Inglaterra con cualquier animal) debían de separarse de sus familiares para que no pudieran transmitir ninguna enfermedad infecciosa. Si bien se la podía visitar, éstas eran cortas y eso hacía desfallecer a Sigmund que tenía bastante avanzada su enfermedad. 


El doctor murió en septiembre de 1939, la necropsia avanzó en una carrera a contrarreloj. En sus últimos días ni siquiera Lün II quería acercarse a él por el hedor que desprendía su mandíbula. Como diría Freud: “sabe, como todo perro, lo bueno y lo malo. No conoce la hipocresía ni la confusión“.


Publicado en Perros con Historia






 

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