HOLA AMIGOS


Bienvenidos a mi blog. Este será un sitio dedicado a la raza que me apasiona, el cocker spaniel ingles, y en general a todos los perros, con raza o sin ella. Aquí iré colgando temas relacionados con ellos, con los cocker y todo aquello que me parezca interesante, sobre veterinaria, etología etc...

Encontrarás que algunos artículos sobre el cocker son un poco técnicos, pero la mayoría son para todos los públicos. ¡No te desanimes !



Agradecimiento:

Me gustaría agradecer a todas las personas que nos han ayudado, explicado y aguantado tantas y tantas cosas, y que han hecho que nuestra afición persista.

En especial a Pablo Termes, que nos abrió su casa de par en par y nos regaló jugosas tardes en su porche contando innumerables “batallitas de perros”. Suyas fueron nuestras dos primeras perras y suya es buena parte de culpa de nuestra afición. A Antonio Plaza y Alicia, también por su hospitalidad, su cercanía, y su inestimable ayuda cada vez que la hemos necesitado. También por dejarnos usar sus sementales, casi nada. Y a todos los criadores y propietarios que en algún momento, o en muchos, han respondido a nuestras dudas con amabilidad.

Y, por supuesto, a Rambo, Cibeles y Maripepa, a Chulapa y Chulapita, y a Trufa, como no, y a todos los perros con pedigrí o sin el, con raza o sin ella por ser tan geniales.

Muchas gracias


Te estaré muy agradecido si después me dejas tus impresiones en forma de comentario.

Espero que te guste y que vuelvas pronto.



PARA LA REALIZACIÓN DE ESTE BLOG NINGÚN ANIMAL HA SIDO MALTRATADO




miércoles, 29 de marzo de 2017

EL PERRO DE JOSEFINA Y NAPOLEÓN BONAPARTE

 
Histora sobre el perro de Josefina de Beauharnais y Napoleon Bonaparte, de la cual no tenía ni idea y me ha parecido muy curiosa.

Josefina de Beauharnais tenía un perro de la raza carlino, también llamada pug al que llamaba Fortune. Su esposo Napoleón Bonaparte no compartía el amor de su esposa por este can. Sin embargo, Josefina nunca se separaba de él y sufrió una pena casi inconsolable cuando murió.


Según cuentan las crónicas, usaba este perro para comunicarse con su primer esposo Alexandre, vizconde de Beauharnais mientras estaban encarcelados ambos en la prisión de Les Carmes en 1794.
La leyenda cuenta que en la noche de bodas de Napoleón, el 9 de marzo de 1796 (19 de Ventoso del año IV) Napoleón se negó a que el perro durmiera con ellos, recibiendo un mordisco del indignado animal. Josefina se sumó al bando de su mascota y le espetó a su marido “Si Fortune no duerme en esta cama, tampoco lo haré yo”.


Napoleón no tuvo más remedio que ceder y compartir su cama con su esposa y Fortune.


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